Dormiremos juntos, me abrazaras un sin fin de veces, te pondrás sobre mi y me besarás. Primero con delicadeza, entonces enredaré mis dedos en tu cabello, tomarás la iniciativa y tus besos se volverán más rápidos, más certeros, el calor aumentará. Me tomarás de la cintura y me pondrás de tal manera en que quedemos "cómodos". Me apretarás con fuerza, de la manera ésa en la que tu lo sabes hacer, de la que me doy cuenta tus intenciones reales, "hacerte mía" susurras por lo bajo, te besaré aún con más pasión, y todo se volverá confuso luego de un rato.
Luego, me invitarás a la ducha, juntos como una vez lo hicimos, Me tomarás del cuello y me besarás lentamente. Tierno, tierno, tierno, es lo único que puedo pensar. Ver tu espalda y caer ahí para dormir, ojala salir pronto y dormir sobre ella, que el tiempo se me agota y aún no me quiero ir. Abrázame, abrázame, no me dejes ir, ojalá fuera tan fácil decir las cosas, como lo es cuando las pienso. Para mi suerte no es así, si lo fuera, tendrías mucha información sobre mí y se me haría más difícil alejarme.
Salimos, vez la hora, aun queda tiempo, nos vestimos a medias, cosa de acostarnos de nuevo para poder dormir, te miro de reojo ... WO, realmente me gusta tu sonrisa, deberías tenerla más tiempo en tu cara. Tus ojos ... Siempre tratando de ocultar algo, eres un enigma ¿Sabes? Pero es una de las cosas que más me gustan de ti, investigarte, averiguar lo que se esconde en tu mente, descifrar tus gestos y manías. La mayoría de las veces eres como un libro abierto, pero hoy no, hoy te guardas todo. ¿Será que no nos vemos hace tiempo? ¿Qué hora es?
Nos acostamos, llego la parte en la que me cuentas de tu vida, de lo que pasó con tu mamá, tu papá o lo que hizo tu sobrino hace días. Luego hablaremos de Juanita, Pepita o Laurita (o de las tres al mismo tiempo, típico tuyo). Me reiré de tus tonteras, me hablaras de tu pasión por el rugby y de lo mucho que quieres jugar, "que sane luego esta wea de rodilla" me dirás frustrado, me reiré y solo podré agregar "perseverancia poton, sólo perseverancia". Me gusta tenerte aquí, cerquita mío, ojala la hora de irme no llegara. Dormimos, abrazados, con tu respiración en mi oído, creo que no existe cosa más relajante que ésa: sentirte.
Levantarnos, es hora de irse. ¡Dios! ¿Por qué hay que irse tan pronto? Nos vestimos, jugueteas con mi cuerpo mientras lo hago, me miras "¿estas lista?", "Sí" te respondo al segundo, te acercas, me tomas la cara y me besas, y yo de puntitas te lo devuelvo. Echaré de menos tantas cosas de ti.
Nos detenemos en el Living, te pones tus zapatillas con algo de prisa, me siento a tu lado, a llegado la hora.
- ¿Te puedo decir algo? - Sigues en lo tuyo y asientes con la cabeza. - Pero por favor no me mires, ni preguntes nada, ¿puedes? - Esta vez ha sido raro, me miras, sabes que algo anda mal, pero asientes, me conoces, si no lo haces no te lo contaré. - Promete por la garrita que no me miraras - me río, estoy nerviosa, estoy tratando de alargar esta "previa", no aguanto más, me estoy arrepintiendo, pero sé que no hay vuelta atrás.
- ¿Me podi decir mientras caminamos? - estas algo urgido, lo noto, lo sabemos, nada bueno seguirá luego de tu pregunta. - No - te respondo, entonces te acomodas en el sillón, esperas impaciente. Respiro hondo, creo que tendré un ataque de pánico luego de esto, ojala no llore. No quiero que me veas llorar.
- Esta es la última vez que te veo - empiezo, me estoy arrepintiendo, trato de buscar alguna excusa, cualquier cosa que me sirva para esta situación. No te quiero perder.
- No es la última - respondes algo extrañado y con un tono de risita - Ya sé que entrarás a trabajar y después la U, pero un día te podrás escapar y nos veremos, como el año pasado - sonríes, crees que la conversación acabo, pero no ha hecho más que comenzar.
- No es así - miro mis manos, jugueteo con ellas, no puedo más de los nervios. - Hace algún tiempo supe que me tenía que alejar de ti - Me miras, - ¿Por qué lo dices? - preguntas algo desconcertado. - Te dije que no me miraras ni preguntaras nada - te respondo. Tu mirada, me fascina, espero recordarla siempre. Te hechas para atrás miras el techo de la habitación. - Siempre me pasa lo mismo, ya sé lo que me dirás - murmuras. Me detengo en seco, aquí de nuevo tu y tu maldito pensamiento. Te miro enojada. - No es por lo que crees, yo nunca me alejaría de ti por tu personalidad, es una de las cosas que más me agradan de ti, no me canse de tu manera de ser tan extraña, no supongas cosas de mi, no lo hagas. - Estas totalmente desconcertado, nunca nadie te había dicho algo así y lo sé, pero no es más que la verdad. Vuelvo a mirar mis manos.
- Ésta es la última vez que te veo, hace un tiempo supe que me tenía que alejar de ti. - Respiro hondo. - Esta es la primera vez que diré algo así - Me rió, trato de no hacerlo, pero ya no lo puedo aguantar. - Me gustas, trate de que no fuera así, pero ... No sé, eres frío, poco afectuoso, inestable y estas totalmente demente. Pero me gustas, así con tus mañas y defectos, tu me gustas. Y no quiero interrumpir tu vida, la mayoría de las veces las personas se alejan de mi. Te estoy haciendo un favor, tómalo así. No me alcanzaste a conocer tanto, pero si lo hubieses hecho, también estarías chato como muchos lo estuvieron, y lo entiendo, soy difícil de tratar. Pero no quiero estorbar, ya he sentido muchas veces que solo te molesto, así que lo haré más fácil para ambos. Te extrañaré poton, un montón. Nunca te lo dije, pero llegaste en uno de los peores momentos de mi vida, y lo agradezco, porque me hiciste reír como weona durante mucho, hasta ahora, simplemente no te lo dije porque no quería que sintieras "presión", no tenías porque arreglarme, pero de cierta forma, ayudaste mucho. A diferencia de tuya, yo si me encariñe de ti, eres mi amigo y cada respuesta weona que me dabas me ayudaba un poco más. Te quiero, ojalá no lo olvides. Y ten en cuenta que no hago lo que no me gustan que me hagan y yo, no quiero ser olvidable. Siempre estaré para lo que sea. Sé perfectamente que las cosas cambiaran ahora entre nosotros, pero si no te lo decía, nunca iba a ser capaz de alejarme de ti, pero ahora sé que tu te alejarás de mi. Ten un año bonito y que todo mejore, sobretodo tu fea rodilla, y si tienes suerte, que se te achique el poto. -
Me rió, no quiero mirarte, pero ya me tengo que ir, me doy vuelta veo tu cara, espero no recordarte de esta manera, ojalá todo siga igual en tu vida, sé que no te marque mucho, pero espero que me recuerdes algunas veces. Te miro, te abrazo, te beso la mejilla y me acerco a tu oído:
- Ya sé como irme, no quiero que me vayas a dejar, cuídate mucho. -
Me despido, abro la puerta de tu casa, y salgo, la cierro lento. Huelo por última vez tu ante jardín, espero no olvidar ese olor a humedad, que de cierta forma, me agrada. Camino hacia la reja, la abro, salgo y cierro. Camino hacia el paradero, no miro hacia atrás, no debo hacerlo. En el paradero pediré indicaciones, la verdad es que nunca supe que micro parabas para que yo me fuera a Santiago, pero alguien estará ahí. Porque tú ... Tu ya no estarás más.
Me aguanto el nudo en la garganta hasta que me subo a la micro, pago, un asiento al fondo, música, formo con mis manos una "bolsa de aire". Era obvio que ahora me daría un ataque de pánico. Las lágrimas caen lentamente. Ya pasó, ya todo paso. Miro mi celular, lo apagó, no quiero saber de nada ni de nadie. Tal vez he cometido el peor error de mi vida. Pero no soy de las que se arrepienten. Era necesario.
Te quiero, espero que no lo olvides.